Todos pensamos que la juventud es eterna, pero no; de hecho, algún día habremos de convertirnos en personas adultas y maduras, bueno, quizás no todos maduraremos, pero sí seremos adultos.
La cuestión es que existe una especie de limbo entre la juventud y una edad ya más avanzada y todos nos perdemos porque nunca sabemos en qué momento atravesamos ese limbo. Simplemente, un buen día te levantas, sales a caminar y en eso escuchas que un niño te dice: ¡señora! No sabes si espantarte, gritar aterrorizada, darle un zape al mocoso por grosero o qué hacer. Te comprendemos, aún no nos sucede nada parecido, pero te comprendemos.
- Blogger Comment
- Facebook Comment
Suscribirse a:
Enviar comentarios
(
Atom
)

0 comentarios:
Publicar un comentario